ANÁLISIS: AMENAZA DE EE.UU. DE RETIRAR A ESPAÑA DE LA OTAN

Por María José Ramirez

La Organización del Tratado del Atlántico Norte nace en el año de 1949, como un esfuerzo por cohesionar un bloque de defensa fundamentalmente militar para Occidente (encabezado por EEUU), frente al inminente avance militar e ideológico de la Unión Soviética (URSS). Desde entonces, EEUU ha sido el principal soporte estratégico y económico de dicha alianza transatlántica, siendo su principal impulsor. A lo largo de las múltiples administraciones estadounidenses, la OTAN ha fungido como la piedra angular de su política de seguridad nacional, “aportando beneficios que van desde la paz y la estabilidad en Europa hasta el apoyo militar de importantes aliados” (García-Encina, 2022). Sin embargo, el regreso de Donald Trump a la presidencia,, ha sacudido las bases de dicha estrategia, y con ello expuesto a sus tradicionales aliados europeos a la necesidad de reestructurar sus propios parámetros de defensa, poniendo en tela de juicio, sus balanzas de presupuestos nacional, afectando así la dinámica de dependencia ya consolidada hacia el frente estadounidense, convertido ya desde hace décadas en el  status quo.

CONTEXTO DE LA AMENAZA Y RELACIÓN EEUU-ESPAÑA (ANTECEDENTES):

La comprensión de las relaciones actuales entre España y EEUU se encuentra estrechamente ligada a la estrategia de los Estados Unidos al inicio de su guerra con Irán en febrero del 2026. Dicho conflicto se desencadenó tras una serie de bombardeos aéreos sorpresivos realizados por fuerzas estadounidenses e israelíes sobre diversas ciudades el país islámico. Las reacciones del bloque europeo, no se hicieron esperar, entre éstas la postura del gobierno español al negarse a permitir el uso de las bases militares estratégicas dentro de su territorio, en la zonas de Rota y Morón, como parte de las operaciones ofensivas de EEUU.

Dicho episodio no fue sino el derivado de un conjunto de crecientes tensiones entre ambos gobiernos desde finales del 2025 e inicios del 2026, motivado por la negativa de España de aumentar su gasto militar de 2.1% hasta un 5% de su PIB, motivado por prioridades presupuestarias internas. Frente a esto, para abril 2026, se filtra a la agencia Reuters, un correo electrónico interno proveniente de El Pentágono en el que se “esboza supuestamente las opciones de Estados Unidos para sancionar a los aliados de la OTAN, que en su opinión, no han apoyado las operaciones estadounidenses en la guerra contra Irán” (DW.org). Entre las medidas contempladas, estaría la suspensión de España de dicha organización.

MARCO LEGAL DE LA OTAN (QUÉ ESTABLECE):

A fin de comprender el alcance y la factibilidad de dicha declaración, nos remitimos a analizar el Artículo 2 y 3 del Tratado Constitutivo del Atlántico Norte (1946), en los que se establece que: Las Partes contribuirán a un mejor desarrollo de las relaciones internacionales pacíficas y amistosas (…) y promoviendo las condiciones adecuadas que favorezcan la estabilidad y el bienestar (…). Estimularán la colaboración económica entre varias o todas las partes (Artículo 2). A fin de lograr más eficazmente la realización de los fines del presente tratado, las Partes, actuando individual y conjuntamente (…) mediante la aportación de sus propios medios y presentándose asistencia mutua, mantendrán y acrecentarán su capacidad individual y colectiva de resistir un ataque armado (Artículo 3). 

Basándonos en dicha legislación, la administración estadounidense, pudiera estar tomando como punto de partida la disposición acordada de las partes a favorecer la estabilidad, bajo el argumento de la peligrosidad del programa nuclear iraní; al mismo tiempo, estimulando la colaboración económica (y logística) de cada una de las partes. Sin embargo, es importante destacar que las exigencias de Donald Trump, para tener  acceso a bases aéreas en territorio europeo, responden a una estrategia más ofensiva, que defensiva contra Irán, por lo que no hay base legal posible desde la que pudiera actuarse.

Así mismo, no se encuentra estipulado de manera explícita ni tácita el proceso para la exclusión o suspensión de un Estado miembro, como España, en relación con el cumplimiento o incumplimiento del porcentaje específico de su Producto Interno Bruto (PIB) asignado al gasto militar.

IMPACTO EN LA SEGURIDAD EUROPEA: (POSTURA DE EUROPA)

La postura de las potencias europeas revela una fisura en la organización transatlántica. Mientras Estados Unidos buscaba imponer un estricto bloqueo naval en el estrecho de Ormuz a fin de interrumpir y obstaculizar el tráfico petrolero iraní, países como Francia e Italia priorizaron sus intereses, manteniendo conversaciones directas con Teherán para asegurar sus propias rutas comerciales.

Esta renuencia europea a los procedimientos forzados por Washington —con España como un ejemplo notable— obedece a varios factores. Primero, se priorizaron políticas de interés unilateral a discreción, lo que contraviene la primacía de estabilidad y seguridad establecida en el tratado constitutivo. Segundo, la estrategia estadounidense de ataque y bloqueo se basa en una política preventiva contra el desarrollo del arsenal nuclear de Teherán, percibido como una amenaza inminente para Israel. Sin embargo, para los aliados europeos, la amenaza bélica principal es el frente ucraniano, ya que el avance militar ruso representa un peligro directo para su territorio y esfera de influencia, a diferencia de la situación con Irán.

ESCENARIOS POSIBLES (POSIBLES ACCIONES PRÓXIMAS EN EEUU)

  • Estados Unidos se aparta del resto de los Estados Miembros de dicha organización, y apuesta por nuevos aliados estratégicos, como países ideológicamente alineados con él. Tal como ocurrió con la omisión de las Naciones Unidas y de sus instituciones derivadas.
  • Estados Unidos negocia la entrega de mayor arsenal bélico para el frente ucraniano por parte de aliados europeos, lo cual lo pondría en una situación más favorable para hacer concesiones en territorio de países miembros, incluyendo a España.
  • Frente a la negativa de España, iniciar una ola de presión externa, sea mediante intereses comerciales o de cooperación, obligando a España mediante coacción a alcanzar de manera progresiva el 5% de su PIB para gasto militar,  acordado para el nuevo decenio.