Por Jesús Vizcaya
El pasado 26 de abril se conmemoraron cuarenta años de lo que sería recordado como el mayor accidente nuclear de la historia. En la entonces República Socialista Soviética de Ucrania, el reactor número 4 de la Central Nuclear de Chernóbil explotó durante una prueba de seguridad mal ejecutada. Este hecho reveló fallas en el diseño de los reactores RBMK y una cultura institucional marcada por la opacidad, lo que provocó una liberación masiva de material radiactivo en diversas zonas de Bielorrusia, Ucrania y Rusia.
Este acontecimiento puso de manifiesto no sólo las debilidades técnicas del sistema soviético, sino también sus limitaciones políticas en el contexto de la Guerra Fría, al evidenciar que incluso en un escenario de competencia estratégica, los riesgos nucleares desbordan las fronteras nacionales y obligan —muchas veces de forma reactiva— a replantear los mecanismos de cooperación internacional y la gestión global de la energía nuclear.
La Unión Soviética y el desarrollo de la tecnología nuclear
Desde 1922 hasta 1991, un total de catorce repúblicas conformaron la Unión Soviética mediante la celebración del Tratado de Creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, firmado el 21 de diciembre de 1922 y ratificado el 30 de diciembre del mismo año. Este tratado político-federal dio origen a uno de los principales centros de poder del siglo XX.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la URSS invirtió gran parte de sus recursos en fortalecer y desarrollar la tecnología nuclear en un escenario de permanentes tensiones con Occidente. El uso de la energía atómica condicionaba los avances militares y estratégicos de las potencias, aunque también se expandió como un instrumento de desarrollo e innovación en el ámbito civil.
En agosto de 1972 se inició la construcción de la Central Térmica Nuclear Memorial Vladímir Ilich Lenin, en lo que se consideró uno de los proyectos más prestigiosos de la época y un triunfo para la ingeniería soviética. La central nuclear de Chernóbil operaba con cuatro reactores RBMK-1000 cuando, en la madrugada del 26 de abril de 1986, se puso en marcha una prueba de seguridad que terminaría en la explosión del reactor 4 y en el esparcimiento masivo de radiación a lo largo de Europa, según estudios del Comité Científico de las Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Atómicas.1
Tras cuatro décadas, se estima que los efectos del desastre han alcanzado a más de siete millones de personas. Tan solo en el año 2025, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, mediante el Fondo Internacional de Cooperación sobre Chernóbil, dirigió 70 millones de euros al reforzamiento de la seguridad en la zona de exclusión.2
La zona de exclusión en la actualidad
Luego de implementar mecanismos de seguridad para reducir los efectos de la radiación, la localidad de Pripyat —ciudad en la que se encuentra la central— reapareció en la escena internacional.
El 24 de febrero de 2022, tropas rusas tomaron el control de la central nuclear como parte de las maniobras ofensivas de la denominada “Operación Militar Especial” desplegada sobre Ucrania. La zona de exclusión fue escenario de fuertes combates cuyo desarrollo reavivó las preocupaciones por la seguridad de las instalaciones nucleares y la gestión de la radiación
El movimiento de vehículos blindados y de transporte, así como la construcción de trincheras y el continuo tránsito de personal militar sobre el suelo contaminado, elevaron los niveles de ionización en la central eléctrica. Mientras tanto, oficiales rusos negaban que la presencia de equipamiento bélico en la zona hubiera alterado la radiación del lugar.3
Seguidamente, en febrero de 2025, la estructura que recubre al reactor 4 y parte de los escombros contaminados fue impactada por un dron ruso con carga explosiva aproximadamente a la 1:50 a. m. (hora de Kiev). El ataque produjo un incendio que pudo ser controlado rápidamente por el equipo técnico de la central, que en años anteriores ya había sido testigo de los enfrentamientos en la localidad.4 5
Aunque no se reportaron daños relevantes, el episodio encendió las alarmas sobre la vulnerabilidad de los protocolos de seguridad nuclear en zonas de conflicto y la importancia de la cooperación internacional en la materia.
Riesgo de la energía nuclear y la cooperación multilateral
El desastre de Chernóbil sentó las bases para el desarrollo de protocolos internacionales de seguridad en la gestión de residuos radiactivos; sin embargo, la guerra en Ucrania introduce un elemento de inestabilidad que vuelve a situar la seguridad de las instalaciones nucleares en un escenario de preocupación global.
Aunque el uso civil de la energía atómica ha permitido avances significativos en la generación de electricidad, su carácter inherentemente sensible exige marcos de control rigurosos y mecanismos de supervisión compartidos entre Estados. Los riesgos asociados no se limitan a la dimensión técnica, sino que se amplifican en contextos de inestabilidad geopolítica, donde la protección de las instalaciones nucleares dependen tanto de la cooperación multilateral como de la estabilidad política de los territorios donde se encuentran, haciendo que la conmemoración del desastre de Chernóbil se una con el reto vigente de construir la paz y reforzar una gobernanza global capaz de prevenir nuevos escenarios de riesgo nuclear y de conflicto.
1 United Nations Scientific Committee on the Effects of Atomic Radiation (UNSCEAR). (2000). Figures from the UNSCEAR 2000 Report: Annex J. Recuperado el 28 de abril de 2026, a las 9:34 a. m., de https://www.unscear.org/unscear/uploads/images/figures/2000-report/JfigXI.pdf
2 European Bank for Reconstruction and Development (EBRD). (s. f.). International Chernobyl Cooperation Account. Recuperado el 28 de abril de 2026, a las 10:23 a. m., de https://www.ebrd.com/home/what-we-do/focus-areas/nuclear-safety/international-chernobyl-cooperation-account.html
3 Interfax. (s. f.). Moscow, Kyiv should resume cooperation on Chernobyl – NPP director. Recuperado el 28 de abril de 2026, a las 11:13 a. m., de https://interfax.com/newsroom/top-stories/74220/
4 International Atomic Energy Agency (IAEA). (2025, 14 de febrero). Update 275: IAEA Director General statement on situation in Ukraine. Recuperado el 28 de abril de 2026, a las 12:31, de https://www.iaea.org/newscenter/pressreleases/update-275-iaea-director-general-statement-on-situation-in-ukraine
5 Naciones Unidas. (2025, 14 de febrero). El ataque en Chernóbil subraya los riesgos persistentes para la seguridad nuclear. Recuperado el 28 de abril de 2026, a las 14:34, de https://news.un.org/es/story/2025/02/1536526